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El contenido de este artículo es orientativo y en ningún caso podrá sustituir la información o tratamiento que te pueda proporcionar tu médico. 

“La alergia es una defensa exagerada del cuerpo frente a algo que percibe como un agente nocivo, cuando en realidad es un estímulo inofensivo”

Ricardo Zwiener

(médico del Servicio de Alergología e Inmunología clínica en el Hospital Universitario Austral)

¿Qué es la alergia primaveral?

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la alergia es una reacción exagerada del organismo al tomar contacto con sustancias (alérgenos) que provienen del exterior.
Para la mayoría de personas esas sustancias son inofensivas, pero en algunas personas desencadenan ciertos  síntomas, su sistema inmunitario reacciona frente al alérgeno dando lugar a la respuesta alérgica.
En este caso, la alergia primaveral está originada por diferentes tipos de pólenes transportados por el aire, que penetran en el organismo de las personas sensibles a través de las mucosas expuestas (ojos, nariz, y boca) y desencadenan la respuesta alérgica, produciendo conjuntivitis y procesos respiratorios como la rinitis y el asma.
Aunque existe polen todo el año, es en primavera cuando la mayoría de las plantas polinizan

¿Qué síntomas tiene la alergia primaveral?

* Cuando afecta a la nariz, produce una inflamación, caracterizada por estornudos, picor, congestión, secreción y obstrucción nasal.
* Es frecuente que además afecte a otros tejidos, provocando inflamación en los ojos (conjuntivitis), picor de paladar, de garganta y de oídos. Este conjunto de síntomas también se conoce con el nombre de “fiebre del heno”.
* Y si la inflamación afecta a los pulmones se produce tos, dificultad para respirar, sensación de opresión torácica y pitidos, el llamado asma polínico.

Diferencias con el  resfrío común

El resfrío común es la infección ocasionada por un virus. Comúnmente, se acompaña de secreción de moco transparente, estornudos, malestar general leve, molestias de garganta y dolor de cabeza. Los síntomas ceden solos en 4 o 7 días. Una persona puede tener más de un resfrío al año. Puede ocurrir durante cualquier estación, pero es más común en invierno y en temporadas lluviosas. En la alergia primaveral, la sintomatología  se repite todas las temporadas y el paciente pasa largos períodos con síntomas si no es tratada.
¿Tiene tratamiento?
Después de la consulta a un especialista y su diagnóstico médico pertiente, tras el estudio de la historia clínica y pruebas complementarias, se procede al tratamiento, que consta de varios componentes:
* Evitar factores desencadenantes, como la exposición al alérgeno y agentes irritantes (humo de tabaco, cosméticos, etcétera).
* Tratamiento farmacológico para aliviar y controlar los síntomas: antihistamínicos orales y tópicos (utilizados por vía intranasal u ocular), descongestionantes y/o corticoides intranasales. Los lavados nasales con solución salina mejoran los síntomas tanto en niños como en adultos.
* Inmunoterapia: la vacuna solo en algunos casos específicos. Deberá ser indicado por un especialista en alergología y siempre aplicado bajo control sanitario.

¿Qué puedes hacer para prevenir esos síntomas?

Si sos alérgico al polen, debes conocer aquellos pólenes a los que tenes alergia, para que de esa manera sepas cuando iniciar y finalizar las medidas de evitación y tratamiento:
* Mantene las ventanas cerradas para evitar que entre el polen en la casa. Si es necesario, usa aire acondicionado que limpia, enfría y seca el aire.
* Utiliza la aspiradora, limpia la casa con métodos que no levante el polvo.
* Disminuí la actividad temprano en la mañana y al atardecer, porque generalmente es cuando el polen se encuentra más presente en el aire.
* Mantene las ventanas del auto cerradas al viajar, y los filtros en buen estado.
* Protege tus ojos con gafas de sol.
* Evita cortar el césped o tumbarte en él.
* Extrema estas precauciones en los días de viento.
* Toma los medicamentos recetados por tu médico, de forma regular y a la dosis recomendada.

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